martes, 26 de febrero de 2019

Estoica

Antes de que te vayas, señora fortaleza, quiero decir cuanto te admiro.
Quiero que sepas cuanto quisiera tener tu aguante.
Estoica, has soportado el peso y los problemas de tanta gente, aún teniendo tú los propios.
Tus raíces son muy fuertes señora, y tus frutos tan buenos, que gracias a ellos, nuevos árboles nacieron.
Tu determinación y tu también tu sazón te hicieron la madre de todos. te admiro también por eso.
Las palabras que tuviste para mí en momentos importantes y oportunos, te las agradezco infinitamente. Es una honra se tu sangre.
Yo sé que debes estar cansada pero aún así, aquí sigues aferrándote a los días y a tus niñas.
Quiero que sepas que no guardamos ningún rencor, que entiendo por todo lo que has pasado y ojalá yo pueda llegar a tener el espíritu de roble que tienes tú. La gente habrá de recordarte siempre por tu valor al enfrentar la vida.

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