lunes, 10 de abril de 2023

Destello

"No me puedes querer tanto" dijo en confesion de incredulidad hace ya 10 años pero, con un tono que a mí me sonó más a reto. Me encantaba tocar su puerta o avisarle por whats para que saliera, pues aunque ya sabía que era yo, y ya conocía el entorno que se vislumbraba ante la vista apenas abría la puerta, su mirada lanzaba un destello apenas perceptible, y una sonrisa de como quien ve a alguien cercano e importante. No era solo que ella me abría la puerta, era en sí la expresión de se corazón abriéndose a mí y encontrándose con el mío. 
–No me puedes puedes querer tanto, dijo sin pensar cuál sería el futuro, o no sé si era su premonición y aunque mi respuesta inmediata fue que yo no había dicho tal cosa la neta es que yo sentía que estaba justo ante la puerta del Valhalla, sentimiento que jamás me abandonó no obstante su sentencia previa, sin importar que tal vez ella siempre supo el futuro y aquí estoy yo ahora, haciendo que suelto para ver si puedo o si tan solo un día sin querer se me cae.
¿No te puedo querer tanto?  ¡No te puedo olvidar nada!