miércoles, 28 de junio de 2017

Vigía

Cuando llueve niña etérea te recuerdo siempre a ti. Siempre con la llegada de las nubes y los vientos se arremolinan mis sentimientos, mis recuerdos y mis deseos. Siempre con el tintineo de las gotas golpeando el suelo regresas a mí, recuerdo siempre viejos tiempos, buenos y malos y siempre te recuerdo a tí.
Pienso todo el tiempo​ en como septententrión te llevo​ lejos, a un lugar opuesto al que apuntaba mi veleta, y poco pude hacer o al menos eso creí. No pude detener la tormenta con las manos.
Lo decidió la rosa de los vientos y yo solo puedo desde entonces, guardar tu recuerdo y vigilar. Deseo verte llegar un día para yo poder así pisar tierra firme, y después guardar ese momento eternamente.
Por eso espero siempre a cada verano y por eso sigo haciendo barcos de papel e intentar predecir las corrientes y tu posible arribo a esta isla de vida incompleta. No tengo un catalejo pero a veces creo verte  o sentirte en el camino o sea tal vez solo mi anhelo que me da esperanza de ver tu barco un día. Pero este deseo se quedará conmigo hasta el final de mis vida.