mas no sabes, no te das cuenta de que lo soy, y lo soy aun mas.
No puedes ver que eres tu la que cambio contigo misma. No se
si es mi culpa.
Yo te amo y te pienso con la misma intensidad y locura del
primer día, como desde hace dos mil ciento noventa y un días
pero se muy bien que no soy las mas fácil de las personas y no
se si es culpa mía que estés en ausencia de ti, no se si es por eso
que a veces te siento tan distante. No puedo evitar creer que
es por culpa de mis demonios, que te has perdido un poco en ti
y que por eso en ocasiones te anhelo incluso teniéndote a un
lado. Por eso rompo en lágrimas a veces sin razón aparente, por
el terror que siento de arrastrarte a la soledad de mi agujero
negro, ese que por lo mismo ahora me abduce con mayor
facilidad y me cambia, me aísla y nos separa incluso estando
lado a lado.
Me pides que no sea muy como yo, cuando yo solo te pido que
seas la de siempre tu, que no seas yo. Cuando eres tu la piedra
angular de todo mi mundo, no sabes que si flaqueas me
derrumbo.
Te pido que luches contra esos demonios cuando yo ya me haya
vencido, que como siempre me saques del pozo en vez de entrar
conmigo.
No sabes que toda fuerza en mí emana de tu interior y de todo lo
que me has dado.
Puedo remar a contra corriente pero solo si estas tu a mi lado,
cuidándome de no chocar contra la pesada roca de mi pasado. Te
amo y todavía quiero que estés por siempre a mi lado, eso si que
no ha cambiado.