martes, 29 de septiembre de 2020

Sígueme


No tengo armas para pelear con tus demonios, pero tengo fuego para ahuyentarlos, y la espada la blandes tú. Yo cubro tu espalda y tu das la estocada, puedo darte mis fuerzas pero los brazos los levantas tú. Yo seré tus piernas pero la batalla es tuya, soy armadura que no se oxida ni se rompe si tú no paras de luchar. Seré siempre firme, el piso en el que estés para que puedas caminar, no me rajo si no te detienes. Puedo ser agua si tienes sed o sombra si tienes calor. Puedo ser la luz de referencia para que no te pierdas, ¡tu sígueme y verás! Tal vez no lo sepas, pero ya lo tienes todo para ganar. Yo siempre miro al cielo, sabiendo que de un momento a otro ¡volverás a brillar! Y puedo darte fuego pero debes ser tú quien arde, Yo estaré en tu equipo pero eres tú, quien va a ganar.