Solía decirle a la gente y mi mismo, que no fue mi culpa pero, si lo es, aunque ¿que mas da? Acepto la culpa de no luchar contra las malas ideas de quien rompió mi corazón en mas de una manera, acepto que se convirtió en mi paradigma y fui débil. Lo que nunca he podido aceptar es perderte. Cuando llueva y seas mujer, te seguiré viendo en mis sueños, en mi lugar feliz, ese al que vas conmigo cuando precipita y cierro los ojos.
Mucho menos guardes rencor a ella porque la verdad es que muy probablemente, rompió mi corazón para cuidar mejor el tuyo, para salvarte de lo que pudimos ser de haberse quedado. Tu solo, cuando llueva piensa mí, aunque no me conozcas en verdad, si llegaste hasta aquí ya sabes que yo pensaba también en ti.
Así que cuando tu cielo sea gris, recuerda que hay alguien pensando en ti, piensa que en mi fantasía fue tan hermoso tenerte en brazos como si realmente sucedió.
