jueves, 15 de octubre de 2015

Miedo

Miedo tengo a veces, cuando reflexionas Caleb, acerca de cómo un sentimiento nunca muere pero si madura, si cambia, sobretodo cuando no es nutrido de la forma correcta. Miedo de que siga sucediendo, si bien dicen que el amor se retroalimenta, tú sabes que en ocasiones no es así, que no siempre se tiene el control de lo que se siente, que no siempre amor será siempre amor.
Como cuando Mario venía a casa, y te hacía sentir tanta alegría, te sentías tan feliz de verle, creías que venía a verte. Y veías también a tu hermano menor, igual o más feliz que tú, lo mirabas quedarse dormido feliz en sus brazos, solo para verle llorar a la mañana siguiente, lo dejaron dormir solo, se fueron sin cumplirle lo que prometieron; un puto desayuno feliz, o lo que fuera pero tiempo con el, tiempo feliz. Y no entendías porque, pero siempre fue así, sigue siendo así. Fue por eso tu primer amor que cambió.
O cuando a los 20, la conociste a ella, de esa forma tan espontánea y peculiar. De ahí creíste ver nacer la flor, una flor de amor, amor ciego, absurdo, tonto e incondicional, amor que creíste estreno casi 5 años, Pero ese amor cambió, ni cuenta te diste que, dicha flor de amor era como un girasol, mismo que te dio la vuelta en el momento que te anocheció, en cuanto no sintió tu luz. Y no entenderías sino hasta tiempo después, que la flor se volteó de ti porque, nunca fuiste su sol, porque no era para ella tu amor. Y de nuevo tuviste que cambiar tu amor.
Pero si bien, después del atardecer, cuando el sol cae trae consigo a la noche, esta trae también la luna, y esta vez es Luna nueva, con su justa luz que no deslumbra, pero que es luz sincera, luz de amor. Y sientes como esta luz te busca y te sigue, y con el tiempo te regala una sombra, sombra pequeña y frágil que haz de cuidar con tu vida para que crezca, ya que tu sombra es vida y amor que te retroalimenta, del amor de la luna y de tu sombra. 
Y aunque hoy vuelves a creer en el amor eterno, tengo miedo, miedo de pensar y recordar tu historia con el amor,  sé que no tienes intención de repetirla, pero no puedo evitar sentir a veces, miedo de tu amor.