Me jacto de lo que sé, de lo que siento y que en el fondo tú sientes tambien, me jacto de todas las canciones que tienen mi nombre para ti, no es soberbia es amor, y antes de presumir más de lo que te escribí, presumo a mi mente para darle algo de calma de todo lo que escribiste bueno y malo, pues al fin es todo lo que te he hecho sentir. Me jacto de todo nombre que olvidaste, todo aquel que se volvió insignificante, de todo aquel falso amor que creíste tener hasta que llegué y viste el de verdad. Hoy me quiero apoyar en las veces que te he hecho llorar, de felicidad y de que si las cuentas, las otras no tiene oportunidad. Lo sabes y también me jacto de eso, sé que hoy el amor que tienes por mí se perdió en tu mirada pero que sigue ahí dentro, culpa de mis demonios con los que al fin logre ser estúpidamente infeliz pero sé que sigue ahí, no parare jamás de buscarlo y si no, ¡tendré que volverte a enamorar!
Me jacto de todo lo que dijiste a otros y sigues diciendo de mí, me jacto de decirte que no me voy a rendir, aunque me lleve tres vidas y más sin exagerar. Hoy me jacto y hago esto público para que siempre se sepa que solo con nosotros conocimos el bienestar, que nuestra familia es excepcional, que cada recuerdo será infinito y siempre habrá tiempo para unos nuevos.
Me jacto de decir que tú nos amas tanto como yo y me jacto porque ya lo logré antes y en caso de que creas que los has perdido yo ¡te voy a volver a enamorar! No es soberbia presumir todas la promesas que ya te cumplí, y también las que faltan y me jacto de que aún cuando puedan tomarme toda mi vida sé muy bien que de ese tengo mucho, pues ya te la debo en mil maneras y sí, reitero que lo haré de nuevo si ya lo hice una vez, jamás me voy a rendir ¡yo siempre buscaré volverte a enamorar!