viernes, 10 de marzo de 2017

Acreedor

¿Recuerdas ese otro día niño?  ¿Recuerdas el walkman y el cassette de Soco? ¿Te acuerdas de esa canción? La que inevitablemente te hizo llorar, porque  llegó hasta lo más profundo de tu pequeñísima alma de inocente chico ingenuo. Esa canción del gigante que se amoldó y se acomodo en tus pensamientos para cuadrar  y poder tocar la única cosa que pudiera afligirte en esos días, en tu corta vida. ¿Recuerdas que no pudiste contener el llanto cuando ya todos intentaban dormir?  ¿Si te acuerdas que te preguntaron porque llorabas? Dijiste que no sabías e intentaron comprenderlo escuchando esa canción.
Pero lo sabías bien, lo supiste siempre y yo lo sé hoy aún. Sigues creyendo que no merece la pena ni mucho menos tus lágrimas. Y que pensar que hoy por ti sigo sintiendo ese dolor. Pensamos que lo habíamos olvidado pero tú te acuerdas y yo también.
Pudiste talvez engañarlos a ellos, seguro que ellos lo olvidaron ya también. Pero aquí estamos llorando por ese hombre y la falta que te hizo aún estando ahí, quisieras decirle pero sabes bien que será el único paradigma que jamás podrás romper. ¿Crees tu qué se acuerda cuando te dijo que no querías un abrazo de cumpleaños? Para luego intentar reprocharle cuando te pidió uno por el día del padre.
Seguro que el recuerda muchas cosas que tú no, solo espero que recuerde todo lo que no merece de tí, aún cuando de vez en cuando sea él, el acreedor de tus lágrimas.