Viniste a mi y entonces pude existir, Llegaste aquí sin saber lo mucho que te anhele. Sin imaginar cuantas veces te soñé.
Así llegaste pequeñito y frágil, para cimentar todo mi mundo, viniste a a colorear mis días hechos de fotocopias. Apenas supe de ti y aceleraste el tiempo.
Yo haré lo mejor que pueda, cuidando tus pasos hasta que llegue el día en que solo pueda mirarlos, hasta el momento en que solo puedo seguirlos con la mirada, de lo lejos que deseo, habrás llegado. Intentaré poner en ti lo mejor de mí para que puedas apreciar el mundo y también para que puedas cuidarte de él, cuando yo no esté para hacerlo.
llegaste pues a mi vida justo cuando pensé que no aguantaría mucho más, viniste a llenar el espacio de este mundo casi vacío y que, hasta el momento de tu llegada llame vida. Viniste y sé que te irás un día, para seguir el orden de la vida, Se también que llenaras muy bien otro espacio y dibujarás perfectamente otras vidas, al igual que un día 14, en la madrugada que llovía,
tu lo hiciste con la mía.
