Solo una vez en la vida he visto llorar al lobo, recuerdo bien que fue por tí, por ustedes.
Recuerdo lo que derivó en mi ese hecho tan natural en las personas pero tan atípico en él. Llegué a la conclusión de que si alguna vez intentó luchar contra sí, fue cuando quiso permanecer a tu lado, pero el daño estaba hecho.
No es que quiera justificarlo para tí, pero en el tiempo de ustedes, pareció que lo intentó, algo que no le recuerdo haciendo para con nos.
"Reflejate en este espejo" ha sido lo más valioso, aunque obvio, que tuvo para mí. Y es por eso y por todo lo que proyectó el espejo, que llevo ya toda una vida perdonándolo o al menos intentando. Más no es que le odie, o que afirme que tú sí, pero si así fuera, te pediría que lo intentaras también.
Quisiera sestra, que desearas buscarle un día porque el pobre al parecer jamás lo haría, orgulloso como es, nunca podría admitir el cuanto sufre su soledad. O tal vez solo sea lo que quiero creer. Quizás son solo las fantasías del niño que dejó a la deriva cuando se alejó. Lo más probable es que eso sea, pero de todos modos, creo que me gustaría verlo aunque fuera un poco, cambiar. Observarle cuando se de cuenta de que todos aquellos a quienes alejó, no lo perdieron totalmente de vista. Quizás eso también es sólo una utopía. Pero lo que más creo, o quiero creer es que ese lobo solitario tiene un montón de sentimientos escondidos en algún lugar, que tiene miedos y deseos. Que tiene fantasías justo como las que tengo yo.